| |
La práctica
del compromiso
|
|
|
Un árbitro comprometido es aquel que cumple
con sus obligaciones haciendo un poco más
de lo esperado al grado de sorprender a propios
y extraños, porque vive, piensa y sueña
con sacar adelante su trabajo, es productivo, busca
como esforzarse, en otras palabras va más
allá de lo que supone en principio el deber
contraído con su profesión; es feliz
con lo que hace hasta el punto de no ver el compromiso
como una carga, sino como el medio ideal para perfeccionarse.
|
| |
|
EMAIL
IMPRIMIR
Por: Jose Borda
|
Póngase la camiseta
Es común hablar de "ponerse la camiseta",
dicho muy apropiado cuando hablamos de compromiso, pues
la idea es que quien trabaja para un fin se sienta parte
de él, como si fuera algo propio y no lo haga sólo
por hacerlo o porque recibe una retribución a cambio.
Este es la base para producir cualquier tipo de cambio;
la clave de los logros radica en la capacidad que posee
cada arbitro en comprometerse con lo que hace en un terreno
de juego, tiene que ver con la posibilidad de crear nuevas
prácticas en su manera de hacer las cosas.
Cuando no existe
El hecho de que un árbitro acepte formalmente
la dirección de un partido en cualquier categoría,
hace suponer que conoce todos los aspectos, alcances y
obligaciones que conlleva su juzgamiento, la realidad
es que cree cumplir a conciencia solamente por sancionar
faltas, amonestar o expulsar jugadores y concluirlo; sin
embargo, la falta de compromiso se debe a descuidos voluntarios,
pero principalmente a la pereza, la comodidad, al egoísmo
y la prepotencia que demuestra dentro del mismo.
Comprométase ahora
A veces un árbitro cree que sólo puede
asumir aquello que su sentido común le muestra
como posible o factible sin darse cuenta que cuando se
compromete consigue lo que no tiene, cualquier ejemplo
de cambio significativo empieza con alguien que se ocupa
de una posibilidad que era vista hasta ese momento como
"improbable"; algunos silbatos creen que el
compromiso es sólo una palabra insignificante,
otros por el contrario lo consideran importante cuando
hablan de él, sin embargo muy pocos lo hacen importante
a la hora de ponerlo en práctica.
Fenómeno esencial
Considerar el compromiso como un fenómeno esencial
para coordinar acciones con los compañeros y colaboradores,
se convierte en la base para producir cualquier tipo de
cambio. La clave de los logros dentro del arbitraje radica
en la capacidad que se posea en comprometerse y responder
posteriormente por actos y decisiones que se toman; este
valor tiene que ver con la posibilidad de crear nuevas
prácticas en las maneras de arbitrar e interpretar
los partidos pues sólo así se será
consciente de la nueva responsabilidad que se quiere contraer.
|