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Cómo manejar
la ansiedad
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Podemos considerar que la ansiedad es el gran enemigo
del árbitro moderno y es como el dolor, se
prefiere no tener que experimentarlo, pero como
sirve para prevenir acciones peligrosas la aceptamos.
Una cantidad moderada de esta motiva a mejorar la
capacidad para enfrentar situaciones de tensión
en los partidos, por ejemplo, un árbitro
en este estado incrementa su fortaleza física,
otro es más efectivo en sus actividades técnicas
o disciplinarias.
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Por: Jose Borda
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Definición aproximada
Aunque no existe una definición específica
para el concepto de ansiedad, se puede definir como una
reacción ante una circunstancia en la cual el árbitro
cree que corre peligro o está amenazado en cierta
forma. No saber cómo le va a ir en el momento de
arbitrar, pensar que al iniciar un partido su seguridad
física está en peligro, que el éxito
en su trabajo se ve amenazado, o estar preocupado por
lo que pueda acontecerle dentro del partido por el nivel
del mismo, son algunos de los ejemplos más comunes.
Síntomas inconfundibles
Los síntomas pueden ser, tensión muscular,
náuseas, cuello rígido, problemas respiratorios,
dolores físicos en diferentes partes del cuerpo,
boca seca, calenturas, escalofríos, sudores fríos
especialmente en las manos, orina excesiva, problemas
estomacales, falta o exceso de apetito, látidos
rápidos del corazón, problemas con el dormir
ya sea poco o mucho sueño, son signos que con frecuencia
se manifiestan en el comportamiento externo de los árbitros.
Situaciones que la producen
La mayor parte de la ansiedad que experimentan los árbitros
se debe a lo que se llama “reacciones preconcebidas”,
es decir, aquellas cosas que suceden de forma simultánea
y se asocian mutuamente de tal manera que se reacciona
siempre de igual forma ante circunstancias parecidas.
Si en el partido no les fue bien, entonces piensan que
en los demás tampoco les irá bien. Lo interesante
de esto es que aunque en realidad no exista ningún
peligro, se vuelve a reaccionar del mismo modo, porque
ya esto se ha condicionado en cado uno.
Cómo combatirla
A fin de combatirla debe practicar ejercicios de relajación
de forma regular, simplemente tome varias respiraciones
profundas y exhale lentamente, luego por unos instantes
visualícese seguro, confiado y capaz de hacerle
frente a su partido para el cual se está preparando;
también disponga una sesión privada de autoterapia,
es decir, imagine mentalmente que se confronta con los
jugadores, público o situación específica
como causantes de su ansiedad, de esta manera aprende
a transformarla en energía positiva que trabaje
a su favor en lugar de en su contra.
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