Solidaridad arbitral.

  Vean como es la vida, algunos árbitros de fútbol de Paraguay, Ecuador, Uruguay, Argentina y México apoyaron la decisión de sus colegas de Perú de no dirigir los partidos del Club Alianza Lima, en protesta por la agresión de barras bravas a uno de sus miembros; estas situaciones de solidaridad en el arbitraje muy pocas veces se presentan ya que cada gremio pelea por su propio beneficio e intereses; imagínense si las asociaciones arbitrales en cada país hicieran lo mismo.
   
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Por: Jose Borda

El motivo del respaldo

El motivo que despertó la solidaridad con los árbitros peruanos fue la agresión contra el arbitro internacional Héctor Pacheco y su terna arbitral en el partido que Alianza Lima perdió de local 2-1 contra el Club Bolognesi, en el inicio del Torneo Clausura 2008. El juez Pacheco fue atacado a puñetazos por hinchas de Alianza Lima en el camerino una vez finalizado el encuentro, estos vándalos atacaron también a pedradas el automóvil del juez, a quien no perdonan no haber cobrado dos penales a favor de su equipo.

Reacción internacional

El gremio arbitral peruano decidió no arbitrarle más al Club Alianza en su estadio, porque las agresiones en el país inca estaban a la orden del día y de no detener esta situación se convertiría en una costumbre. Los directivos creyeron que la agresión quedaría en la impunidad y se manejaría internamente, pero una vez que esta agrupación hiciera pública su determinación, la reacción de las demás asociaciones arbitrales no se hizo esperar.

Hacen valer sus derechos.

Si así actuaran las demás asociaciones arbitrales de todos los países, los dirigentes deportivos no utilizarían a los árbitros solamente como cuota de poder cuando necesitan obtener algún beneficio. Sin embargo, este hecho resulta ser un magnífico ejemplo de cómo se debe poner freno a ciertas situaciones y propender por mejorar las condiciones arbitrales y la seguridad personal; esta acción también es un primer paso para que los árbitros creen una agremiación a nivel mundial que los asocie y les haga valer sus derechos.

Sonaron las alarmas.

Mientras exista ese cordón umbilical entre directivos cómplices y aficionados solapados que quieran tomar justicia por su propia mano se seguirán observando con tristeza situaciones como las acontecidas en Perú; de todos modos ya sonaron las alarmas y se dieron cuenta que los árbitros pueden llegar a conformar un organismo muy fuerte a nivel internacional; de todas formas unos y otros, tendrán que entender que quien imparte justicia es un profesional a quien tienen que respetar porque si él no habría futbol.


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