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El cuarto y quinto
elemento del fútbol.
El cuarto integrante.
Este integrante fue instituido en el balompié
en 1991 con el fin de asegurar el reemplazo de uno de
los titulares del juzgamiento en caso de lesión,
es él encargado de vigilar que el comportamiento
de los ocupantes de la zona técnica sea correcto;
por esto su inclusión no fue caprichosa sino normativa
ya que cuando todo el banco se levanta en señal
de protesta, de no contar con su presencia la presión
del público sobre el colegiado aumentaría
dificultando su labor.
Un quinto elemento
Este novel participante fue instituido en el arbitraje
de fútbol en el 2007, solo tiene un año
de vida y aunque no ha tenido gran participación,
pronto se vera en campeonatos de gran representación.
El árbitro asistente de reserva, como realmente
se llama, será designado conforme al reglamento
de una competición. Su única tarea será
reemplazar a un árbitro asistente que no pueda
seguir actuando o reemplazar al cuarto árbitro,
según el caso.
Funciones individualizadas.
El cuarto árbitro reemplazará a cualquiera
de los tres oficiales de partido responsables en caso
de que uno de éstos no esté en condiciones
de seguir actuando, a menos que se designe al quinto elemento
de reserva. La figura del cuarto le permite actuar como
barrera de contención entre los dos cuerpos técnicos,
lo que evita en gran medida que se produzcan incidentes
además de peleas verbales; claro que no siempre
le es fácil hacer cumplir esta norma, especialmente,
con técnicos y delegados muy quejosos.
Papeles importantes.
El papel fundamental de ayudar al árbitro en determinadas
situaciones hasta ahora lo tiene el cuarto integrante
del grupo arbitral y entre sus fundones están el
indicarle que sancione al jugador infractor cuando confunda
su identidad, auxiliarlo si no expulsa a un jugador que
ha recibido una segunda amarilla, asistirlo para evitar
pérdidas de tiempo encargándose de reemplazar
los balones, controlar las sustituciones durante el juego,
adicionalmente, es el facultado de supervisar el equipamiento
de los jugadores.
No son figuras decorativas.
A los dos se le autorizó informar inmediatamente
al árbitro sobre cualquier agresión que
él o alguno de sus colaboradores no advierta, por
esta razón su presencia en el partido es poco deseada.
El cuarto y quinto elemento del equipo arbitral, desempeñan
una labor destacada y muy importante, la tendencia en
los próximos años estará encaminada
a fortalecer sus funciones, aumentar sus atribuciones
con el fin de evitar que sean vistos en los estadios como
unas simples figuras decorativas.
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